El seminario fue moderado por Ricardo Hernández, docente de Diseño UC. Y contó con los comentarios de Alejandra Celedón, arquitecta y actual Directora de Magíster en Arquitectura UC.
https://youtu.be/ve_2N1_D2fg
El seminario fue moderado por Ricardo Hernández, docente de Diseño UC. Y contó con los comentarios de Alejandra Celedón, arquitecta y actual Directora de Magíster en Arquitectura UC.
https://youtu.be/ve_2N1_D2fg
En esta presentación se propone explorar algunos de los aportes teóricos y empíricos que los estudios del cuidado y posthumanos, provenientes de Sciences and Technologies Studies (STS), ofrecen para el pensar el rol del diseño y las tecnologías digitales en la sociedad contemporánea. A partir de estudios de caso, se buscará discutir de qué manera estos enfoques contribuyen a interrogar críticamente la intensificación de los procesos de digitalización de la vida social, ofreciendo alternativas especulativas para proyectar formas más sostenibles e equitativas de coexistir en futuros mas que humanos.
Presenta
Martín Tironi:
Sociólogo de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Master en Paris Descartes, PhD en Centre de Sociologie de l’Innovation (CSI), Escuela de Minas de Paris, Visiting Fellowship en el Centre for Invention and Social Process de Goldsmiths, University of London (2018). Es investigador asociado del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS). Actualmente es responsable del proyecto Fondecyt sobre Diseño de Futuros en la era de la Inteligencia Artificial. Tironi formó parte del equipo curatorial que obtuvo la medalla de oro en la London Design Bienale (2021), con el Pabellón Resonancias Tectónicas.
Comenta:
Alejandra Celedón, Arquitecta Universidad de Chile 2003, Magister en Arquitectura The Bartlett, UCL, 2007. Doctor en Arquitectura, Architectural Association School of Architecture, Londres. Directora de Magíster en Arquitectura UC.
Ver regristro de kla charla: https://www.facebook.com/watch/live/?v=2845227639027399&ref=watch_permalink
26 ago. 2021 02:00 p. m. en
Inscripción aquí.
Karla Paniagua, Doctora en Estudios transdisciplinarios de la cultura y la comunicación y Maestra en Antropología social. Coordinadora de Estudios de futuros, Directora de la especialidad en Diseño del mañana y coeditora en jefe de la revista Economía creativa de CENTRO (México). También colaboró durante una década como integrante del equipo de la Consejería Agrícola de Chile en México, Ministerio de Agricultura de Chile.
Martin Tironi, Sociólogo Universidad Católica, Master en Paris Descartes, PhD en Centre de Sociologie de l’Innovation (CSI), Escuela de Minas de Paris, y Post-Doctorante de este mismo centro de investigación. Durante el 2018 fue Visiting Fellowship en el Centre for Invention and Social Process de Goldsmiths, University of London. Investigador asociado del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable.
Ricardo Mejía, PhD en diseño especulativo y MSc. en diseño estratégico de la Universidad Tecnológica de Delft, diseñador industrial de la Universidad Nacional de Colombia e ingeniero industrial de la Universidad Distrital. Ricardo es socio de rrebrand, consultora en diseño estratégico, de futuros, y de servicios que facilita procesos participativos para ayudar a las organizaciones y comunidades a innovar desde el sentido, y profesor cátedra de la Universidad de los Andes.
Grabación Seminario: https://www.facebook.com/155982024451718/videos/576299857088185
Radio Duna entrevista al académico de la escuela de Diseño Martín Tironi sobre sus columnas en The Clinic, enfocadas en la experimentación urbana, las ciudades de cuidado y la transición de un mundo en crisis.
+ Escucha entrevista completa aquí.
Esta sesión se realizará el jueves 15 de abril de 2021, a las 12:00 mediante Zoom. Contaremos con la presentación de la profesora de Teoría de la Arquitectura de la Universidad de Manchester, Albena Yaneva, titulada: «La nueva arquitectura de la ciencia. Aproximaciones, problematizaciones y posibilidades». Albena ha trabajado en la Escuela de Arquitectura de Princeton y en Parsons, y ha estado a cargo de la prestigiosa cátedra Lise Meitner en Lund, Suecia. Su investigación transdisciplinar ha sido premiada por el Royal Institute of British Architects (RIBA) y cruza los límites de los estudios de la ciencia, la antropología cognitiva, la teoría de la arquitectura y la filosofía política. Es autora de diversos libros tales como The Making of a Building (2009), Made by the OMA: An Ethnography of Design (2009), Mapping Controversies in Architecture (2012) Five Ways to Make Architecture Political. An Introduction to the Politics of Design Practice (2017), The New Architecture of Science (con Sir Kostya S. Novoselov, 2020). Su libro más reciente es Crafting History: Archiving and the Quest for Architectural Legacy (Cornell University Press, 2020).
Resumen: Preguntas sobre la espacialidad y el diseño de los laboratorios científicos han cobrado importancia en los estudios de la ciencia en las últimas décadas, toda vez que las concepciones trascendentalistas de la verdad han sido modificadas radicalmente, al avanzar hacia perspectivas que enfatizan en la elaboración más locales y situada del conocimiento científico. Retomando y renovando la larga línea de investigación de los estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) sobre las materialidades de los laboratorios, en esta presentación se abordará un tipo de arquitectura organizada en torno a la “agencia heroica” de un nuevo nano-material: el grafeno. En una etnografía del Instituto Nacional del Grafeno de Manchester, se mostrará cómo la arquitectura reafirma su autoridad epistémica sobre la ciencia aplicada contemporánea, y cómo las diferentes disposiciones espaciales median los diversos ritmos del trabajo en el laboratorio. Examinando cómo el diseño responde a las diversas aplicaciones de la investigación del grafeno, se trazará las principales características del “laboratorio híbrido”, entendido como una articulación espacial única de una nueva cultura de la innovación.
Comentará esta sesión, el arquitecto Pedro Alonso, arquitecto y Magíster en arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Doctor en arquitectura por la Architectural Association de Londres. Pedro es profesor asociado en la Universidad Católica de Chile en Santiago, profesor visitante en la Architectural Association de Londres y Princeton- Mellon Fellow 2015–2016 en la Universidad de Princeton. En 2014, su pabellón Monolith Controversies, co-curado con Hugo Palmarola, obtuvo el León de Plata en la 14a Bienal de Arquitectura de Venecia.
Inscripciones en el siguiente link:
https://zoom.us/meeting/register/tJ0uf-yqqjwpHNaSTdSP5XCBk0aGNM7zTgEN
“Prototipando la coexistencia: Diseños para futuros interespecie”, se titula el artículo publicado por Martin Tironi y Pablo Hermansen en la Revista ARQ Nº 106 de la FADEU. La convocatoria de este número fue a reflexionar sobre nuestra Coexistencia Precaria, considerando la actual crisis multidimensional que experimenta nuestro planeta.
El artículo de Tironi y Hermansen propone ciertas pistas, empíricas como teóricas, para avanzar en la reflexión sobre el diseño interespecie, usando el prototipo como herramienta de escucha y negociación con otras agencias más que humanas.
En particular, el texto se desarrolla alrededor de una situación crítica ocurrida durante el proceso de prototipado de un instrumento sonoro para Judy y Gombe, pareja de chimpancés que habita el Zoológico Nacional de Chile. Luego de que el equipo de investigación realizara una mantención rutinaria al instrumento, Judy y Gombe descubren que uno de los seguros que cierra el instrumento quedó mal cerrado, lo que detona un proceso de desmantelamiento de sus partes.
Los autores narran cómo este evento de destrucción, que en principio parecía haber roto el pacto de coexistencia interespecie construido durante meses de prototipado con los chimpancés Judy y Gombe, al ser revisitado con atención y cuidado revela un equívoco (concepto tomado de Vivero de Castro), es decir una situación en la cual la diferencia entre las ontologías e intereses involucrados –humana y chimpancé– exceden nuestros entendimientos, desbordan nuestra capacidad de comprensión, generando equivocaciones y contradicciones. Sin embargo, se muestra que el equívoco que emerge en el proceso de prototipado se transforma en una oportunidad para repensar y expandir el rol del prototipado en el diseño de las condiciones para una coexistencia post-antropocéntrica. El artículo hace un llamado a asumir el equívoco, a habitarlo como algo constitutivo a todo proceso de diseño y relación.
Resumen de la charla: Dentro de la actual atmósfera de malestar y descontento social, se vuelve urgente desde el diseño abordar cómo estamos experimentando nuestro mundo. Las atmósferas, o el cómo sentimos y percibimos los espacios, ha sido una preocupación constante para diseñadores, arquitectos y cientistas sociales. Estando siempre presentes, percibimos las atmósferas como el resultado de una serie de configuraciones únicas de aspectos materiales, sensoriales, afectivos e imaginarios de nuestro entorno. En esta charla, Shanti Sumartojo propondrá “pensar atmosféricamente” para abrir nuevas posibilidades de comprensión, imaginación e intervención mediante el diseño, desde una aproximación interdisciplinaria e informada por etnografías del diseño.
Shanti Sumartojo es profesora asociada en investigación en Diseño de la Facultad de Arte, Diseño y Arquitectura en Monash University, Australia; y miembro de The Emerging Technologies Research Lab, donde dirige el área de investigación ‘Future Shared Environments’. A través del uso de metodologías etnográficas, investiga cómo experimentamos los entornos espaciales, incluyendo aspectos materiales e inmateriales, con un enfoque en el entorno construido, el diseño y la tecnología. Sus publicaciones más recientes son The Exchange at Knowledge Market: An Urban Living Lab (2019) y Atmospheres and the Experiential World: Theory and Methods (2018).
De la cosmoecología: experimentos pluralistas para cohabitar la tierra
16 de agosto 2019 – 14.30 a 16.00 hrs
Sala de Cine, Centro Cultural La Moneda
Plaza de la Ciudadanía 26, Santiago
⬪⬪⬪ La Moneda (L1)
Expone
Martín Savransky
Académico y director de la Unit of Play, Goldsmiths, University of London.
Sobre la charla.
Entre sus aterradoras amenazas y sus más escalofriantes probabilidades, el cambio climático también confronta al presente con un hecho consumado: la trayectoria de devastación ecológica es tal que, sea cual sea el futuro, ya no podemos continuar siendo modernos. El concepto de “cosmoecología” constituye una manera de intentar explorar, y dar respuesta, a algunas de las implicaciones de esta condición medioambiental contemporánea. Pues lo que esta constatación vuelve perceptible es la necesidad de retomar una problemática tan antigua como plural, que con sus tecnociencias y sus sueños de progreso los modernos habían descalificado, y que sin embargo reemerge ahora con renovada potencia: la cuestión del arte de vivir. ¿Qué supondría reclamar la cuestión del arte de vivir hoy? Al menos dos dimensiones de esta pregunta se presentan como cruciales. En primer lugar, hoy resulta fundamental atender al hecho de que la cuestión del arte de vivir es tan etológica como cosmológica, es decir, que pertenece a las conexiones cosmoecológicas a partir de las cuales se entretejen hábitos y habitats, seres y mundos. Y explorar estas conexiones hoy requiere embarcarnos en una experimentación pluralista que exceda los limites de la metafísica secular que subyace a una buena parte de la política y el pensamiento medioambiental contemporáneo. En segundo lugar, pensar el arte de vivir hoy require que confrontemos el hecho de que, si esta cuestión ha estado vinculada a la pregunta sobre como cultivar una vida digna, una vida que valga la pena, hoy no podemos ignorar el hecho de que esta pregunta require, simultáneamente, que experimentemos con la pregunta sobre como cultivar una muerte para la cual valga la pena vivir. He aquí el corazón del proyecto de una cosmoecologia: aprender a cultivar artes pluralistas de vivir y morir bien con otros en un planeta devastado.

Benavides presentó “Relaciones humano-animal con depredadores protegidos en áreas precordilleranas del sur de la Araucanía”, donde describió y analizó un año de trabajo de campo–septiembre de 2014 a septiembre de 2015. Mediante su trabajo etnográfico multi-situado, que se desarrolló en diversas áreas rurales de la Región de la Araucanía –Parque Nacional Huerquehue, un área protegida privada y una pequeña granja cerca del Parque Nacional Villarrica–, logró reconocer y visibilizar un territorio o ecosistema social más-que-humano que se constituye de las relaciones entre entidades situadas en áreas discontinuas en su propiedad (privado o público) y tipo de uso (conservación o producción). Su relato, que creó en quienes lo escuchábamos una comprensión multidimensional de su ámbito de estudio, logró mantener un foco particular sin perder el contexto: el zorro, personaje central de su relato, prisma la complejidad del ecosistema en el que se inserta.
Mantuvo un motor narrativo subyacente, a saber, la conflictiva y siempre cambiante relación entre naturaleza y cultura. Sin fijar ni reducir la comprensión de naturaleza o cultura que las variadas entidades y comunidades involucradas desplegaban cotidianamente, Benavides describe las huellas materiales del conflicto entre estas dos ideas, los imaginarios que convocan y las éticas que sustentan. Para esto, las imágenes desplegadas fueron clave. Como vemos en las figuras 1, 2 y 3, éstas materializaban aproximaciones mutuamente inconmensurables.

Figura 1: Representación didáctica de inspiración científica de las relaciones alimenticias entre no humanos. El contenido aquí representado es un estándar en la explicación de los modos de relación entre animales, profusamente reproducido y usado.

Figura 2: Ilustración del zorro como cazador en un hábitat idealizado. Su mirada amenazante en el límite de la naturaleza lo representa como miembro y guardia de una naturaleza libre de la influencia humana.

Figura 3: Dibujo de un estudiante de enseñanza básica de la escuela local. En esta escena, el color hace del gato guiña y la gallina muerta protagonistas. El autor adopta la posición de un narrador externo, distante del gallinero recién asaltado y de los dos protagonistas de la escena, como cuando se ilustra una historia.
A su vez, huellas, imaginarios y éticas demuestran que el límite, conceptualmente limpio, entre naturaleza y cultura, no es un descriptor útil de lo que Benavides narra. La ilusión moderna de que es posible trazar una línea entre categorías no se materializa en una barrera o membrana unívoca, sino más bien en una serie de dominios en disputa, lugares y momentos mutantes compuestos de múltiples tensiones, las que en su mayoría se performan, no se enuncian. Quienes se encuentran en el ecosistema descrito son fauna silvestre, doméstica y especies invasoras (como jabalíes, visones, perros asalvajados o ciertos humanos); población mapuche, pequeños agricultores, turistas, funcionarios gubernamentales, entre otros; vegetación silvestre, introducida y productiva; sistemas de propiedad privada, estatal y cooperativa; técnicas de construcción de viviendas, de cercas para los animales domésticos, de producción de alimentos, de acceso selectivo a la propiedad, de comunicación y memora; legislación de conservación, derechos de explotación y consensos culturales ancestrales, todos reinterpretados cotidianamente para mantener el metabolismo social.
Esta diversidad es visibilizada por Benavides desde los conflictos entre el zorro (uno de los animales comprendidos como depredadores en el sector) y los pequeños agricultores que viven en las inmediaciones de áreas destinadas a la protección de la flora y la fauna, ya que allí los conflictos entre humanos y animales no domésticos tienden a ser más frecuentes y agudos. La frecuencia y diversidad de los conflictos, entre los que destaca la captura de gallinas domésticas por parte de zorros, pone en tensión y movimiento la constitución del (o los) nosotros. Este hecho, aparentemente simple para un afuerino, es un ejemplo de la complejidad de las relaciones entre quienes habitan este entorno, lo que obliga a Benavides a no generalizar, es decir a considerar cada intento de captura como un hecho único. Siguiendo lo presentado en esta investigación, pero sin la pretensión de jerarquizar ni ordenar, mencionaremos algunas de las varias dimensiones en juego.

¿Quiénes son los asaltados por el zorro? Mientras que los pequeños agricultores tenderán a situar el hecho como parte de su relación conflictiva con su entorno inmediato, miembros de la comunidad mapuche a la luz de su cosmología podrían ver al animal como un mensajero destinado a compensar la mala conducta de dueño de las gallinas, lo que le podría otorgar al zorro un rol trascendente. ¿Qué tan escasas son las gallinas para sus propietarios? Los pequeños agricultores suelen desarrollar una economía de subsistencia, lo que hace necesario a cada uno de sus recursos. En años malos, una gallina puede hacer la diferencia entre pasar hambre o no. ¿Cómo entró el zorro al gallinero? El error humano es asumido distinto que el ingenio animal, ya que este último obliga a repensar las técnicas de cercado o los hábitos de crianza. Repensar los cercos conlleva un esfuerzo costoso en tiempo y recursos, repensar los hábitos de crianza de animales domésticos suele implicar la pérdida del dominio sobre una parte del entorno, lo que conlleva una mayor tensión en el grupo. Ejemplo de lo anterior es el impacto en el dormir: si percibes que peligran tus gallinas, todo disturbio en el gallinero es señal de un nuevo posible ataque, lo que te obliga a dormir atento y levantarte constantemente a vigilar. ¿Cuáles son las prácticas de captura e ingesta del zorro? Un zorro que entra a un gallinero puede capturar, matar y llevarse una gallina o entrar en un frenesí y realizar una matanza masiva. Este tipo de captura suele ser leído como una agresión innecesaria, un daño gratuito, que demuestra la maldad del atacante. Al mismo tiempo, si el zorro no lleva su presa al interior del bosque y la devora en el patio donde la cazó, es una ofensa directa, el quiebre de un trato de convivencia entre humanos y animales, una muestra de degradación moral del animal. Como relata Benavides, para algunos de sus entrevistados esta maldad (matanza gratuita y malos modales en la ingesta) es señal de que el zorro ha perdido su pureza, su comportamiento propiamente natural. Con cierta consistencia, los entrevistados identificaron a los programas gubernamentales de protección y reinserción de animales como la fuente de la corrupción, comprendiendo al Estado como un generador de desorden, un ellos inconmensurable que amenaza su ecosistema de subsistencia imponiendo leyes y criaturas pervertidas. Por otro lado, el zorro puro, que caza animales considerados como plagas por los agricultores –como ratas o conejos– y que cuando captura una gallina se la lleva al bosque para comerla, es comprendido como fiel a su propia naturaleza. De hecho, algunos de los entrevistados por Benavides mencionaron como obvio que, al plantar o criar, hay que pensar en un extra, una parte cuyo destino es que se la lleve la naturaleza, encarnada en alguno de estas seres no humanos.
Consecuentemente, no parece pertinente defender que el límite que separa con precisión quirúrgica la naturaleza (a proteger) de la cultura (que protege) pasa por el medio o representa una línea media de la zona de relación entre depredadores y agricultores. Dicho de otra forma, las delimitaciones institucionales para la protección de depredadores no coinciden con, ni median las, situaciones en las que personas animales y humanas definen sus relaciones y constituyen su ecosistema. Concretamente, la agricultura de pequeña escala como forma de vida, cuyo sentido efectivo es su subsistencia sostenible, excede la lógica moderna. Cuando el Estado protege al animal lo hace pensando en la amenaza de la producción industrial a la idea institucional de naturaleza, por lo que sus acciones de protección suelen interferir la relación de subsistencia con que las comunidades rurales participan de su entorno.


El amplio espectro de las interpretaciones posibles de un hecho aparentemente simple, como es la captura de una gallina por un zorro, pone en cuestión la potencial utilidad que las categorías zorro, agricultor o gallina tienen para comprender los modos de relación entre quienes componen el ecosistema descrito por Benavides. No es posible predecir o determinar cómo se va a desarrollar el encuentro entre un zorro –o puma, o guiña, o peuco– y un ser humano sin considerar cuidadosamente las condiciones particulares de dicho encuentro. Más aún, la subjetividad de cada una de las entidades que se encuentran no depende de su especie, sino del contexto, de su rol contingente, sus modos de relación y la secuencia de acciones que despliega: las performances van definiendo ontologías, mientras estas constituyen cosmologías, es decir el entramado de las memorias colectivas sobre el transcurrir de las relaciones más-que-humanas que hace lo común y hacen mundos.
La primera de ellas fue el Workshop “More-than-smart: digital technologies and their frictions”. Este se efectuó el día martes 8 de enero en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC. El objetivo de este workshop fue problematizar cómo las tecnologías digitales se embeben en las múltiples ecologías urbanas y cuáles son las fricciones o quiebres que emergen de esa imbricación urbano-digital. Asimismo, la intención del workshop fue interrogar colaborativamente la noción de inteligencia (smartness) que continuamente es invocada en el desarrollo de tecnologías, datos, algoritmos e infraestructuras y cómo esta inteligencia puede ser resignificada a la luz de prácticas de apropiación, hackeo y subversión en sus contextos de uso, mantención, reparación u otros relevantes. Junto con ello, se buscó cuestionar los alcances éticos y políticos que estas tecnologías digitales presentan al representar e intervenir poblaciones y espacios urbanos, con el ímpetu – a veces controversial – de optimizar diferentes dimensiones de la existencia.


Para ello, al inicio del workshop y a modo de provocación, Laura Forlano presentó su más reciente investigación sobre los diferentes imaginarios socio-técnicos en torno a la Smart City. Basada en la noción de imaginarios socio-técnicos de Jasanoff y esgrimiendo diversos casos, Forlano desarrollo cuatro modos en que la idea de smart city es operacionalizada: city as platform, city as (new) urban manufacturer, city as testbed, and city as lab. Cada uno de estos modos de accionar el concepto de Smart City está asociado a particulares tecnologías y geografías, así como a suposiciones sociológicas y económicas. La invitación de Forlano es a examinar estos entramados heterogéneos de prácticas, tecnologías y discursos que sustentan estos modos de operacionalizar la idea de ciudad inteligente.
Seguido de ello, se dio paso a la presentación de los diferentes participantes del workshop. Por ejemplo, Patricia Peña (U de Chile) presentó sobre las brechas de género en el desarrollo y uso de tecnologías digitales y las recientes manifestaciones de activismo digital feminista en Chile. El debate giró en torno a lo temas de justicia digital y distribución de los acceso a la cultura digital, y el rol que puede desempeñar perspectivas feministas para repensar la relación entre datos y sociedad. Juan Ignacio Karich (Oxford University) mostró algunos hallazgos sobre la “vida social de los datos” que se generan diariamente en el Transantiago, además de su etnografía en back office de centros de vigilancia. Ignacio propone recuperar la noción de dispositivo de Foucault para analizar la circulación y formación de elementos heterogéneos que constituyen el accionar de los datos digitales. Sebastián Lehuede (LSE) reflexionó sobre cómo se podría aplicar un enfoque teórico decolonial, basado en la idea diseño autónomo y ontológico de Arturo Escobar en el campo de los estudios digitales. En particular, y desde el caso de la producción de datos astronómicos, exploró las fricciones Norte/Sur en términos de producción y procesamiento de datos, así como las posibilidades del diseño para poner en práctica formas alternativas de entender el rol de grandes cantidades de información en la sociedad. Liliana de Simone (UC) compartió los primeros hallazgos de su proyecto Fondecyt Inicio en torno a cómo la cultura del Malls en Chile permea nuestras sociabilidades y los modos de habitar la ciudad, transformándose en un articulador de identidades culturales y urbanas. En particular, analizó cómo los Malls están apropiándose de los discursos de ciudades inteligentes para ampliar sus campos de acción simbólico como funcional. Un ejemplo de ello es la implementación de cámaras de vigilancia con un sistema de reconocimiento facial. Marcos Chilet (UC) comentó sobre las relaciones cotidianas que establecen las familias chilenas en el consumo de televisión y a la vez como esas relaciones están siendo transformadas y resignificadas con la penetración de Internet, redefiniendo los modos de relación e interacción al interior de las familias, así como las frontera entre lo público y privado. Felipe Ragliantti (U. de Chile), expuso sobre sus experimentaciones entre humanos y mascotas, principalmente a través del diseño de un dispositivo para alertar emergencia para perros, mostrando los enredos y resistencias que surgen entre tecnologías, humanos y animales. El estudio abrío una serie de preguntas sobre los enredos potenciales entre humanos, más que humanos y tecnologías. Ricardo Vega mostró los avances de su proyecto de visualización digital experimental y crítica en torno a la Constitución de los ochenta en Chile, argumentado sobre el rol de la dimensión estética para la generación de conciencia y compromiso en torno a los dispositivos que nos gobiernan: la Constitución). Matías Valderrama, por su parte, presentó algunos avances preliminares sobre la Red Nacional de Monitoreo que busca instalar cientos de sensores por casas de todo Chile para lograr un conocimiento más acabado y “realista” sobre el comportamiento ambiental de las casas. Todas estas presentaciones manifiestan cómo se va redefiniendo los modos de sociabilidad y de hacer espacio mediante el uso de las tecnologías digitales en la vida contemporánea, levantando importantes preguntas sobre cuáles son los usos esperados o programados, sobre los grados de determinación o coacción que presentan, y sobre los modos de objetivación/subjetivación que producen los diseños de los dispositivos digitales.
El día jueves 10 de enero se realizó en el Salón Sergio Larraín del campus Lo Contador PUC la quinta sesión del Seminario Regular Sociedad, Diseño y Tecnología (SDT), coordinadamente con el lanzamiento del 13° número de la Revista Diseña, titulado “Design-Led Research Into Matters of Concern”, que cuenta con contribuciones de destacados autores como Stan Ruecker, Lisa Mercer o la propia Laura Forlano. En esta ocasión, luego de una introducción a cargo de Martin Tironi sobre la necesidad de pensar como las fricciones informan el diseño de las tecnologías en la ciduad, Forlano presentó sus más recientes trabajos que se basan en enfoques posthumanista o más-que-humana del diseño, revisando igualmente los más recientes trabajos provenientes de perspectivas feministas del diseño y la tecnología.



Bajo la pregunta sobre cómo se materializa un enfoque feminista para diseñar futuros que vayan más allá de mirada antropocéntrica del mundo, la charla mostró los aportes que presentan ciertos conceptos recientes para repensar el rol del diseño en la sociedad. La invitación de Forlano giró en torno a la necesidad de rediseñar la investigación en diseño para, desde ahí, diseñar mundos más sustentables, abiertos a la pluralidad.



Por último, el día viernes 11 se realizó el workshop: More-than-human design: making and unmaking design beyond the human. Considerando la presente crisis ecológica en sus dimensiones material y relacional, los invitados al Workshop se propusieron explorar diferentes métodos experimentales o intervenciones especulativas que, en sus diversas disciplinas, excedieran premisas antropocéntricas. En cada uno de los proyectos presentados, entidades más que humanas evidenciaban sus condiciones de relación, empujando a investigadores y autores a buscar nuevas formas de relación y co-existencia.

Nuestra invitada, Laura Forlano, inició la conversación refiriendo a la emergencia de lo más que humano en las prácticas de diseño. Forlano destacó cómo la atención y el cuidado hacia lo más que humano empuja al diseño más allá del foco en el sujeto individual y de la obsesión por solucionar. De esta manera, una apertura a lo más que humano alienta la comprensión del mundo como un entramado de eco-sistemas sociotécnicos interdependientes, a la vez que alienta modos de codiseño abiertos a considerar como coautores entidades no humanas.
Acto seguido, Pablo Hermansen (UC), diseñador y co-investigador del Fondecyt Nº 1180062, hizo una revisión crítica de la capacidad de los métodos imperantes en el diseño contemporáneo para construir modos no antropocéntricos de relación con entidades más que humanas. Tomando como ejemplo el User-Centered Design, especuló respecto de las implicancias de que, cada vez más, se imponga la interfaz digitalmente inspirada como el medio hegemónico de interacción entre entidades–sean estas humanas, atmosféricas, animales, energéticas, informacionales, etc. Para Hermansen, reducir las operaciones usadas para relacionarnos a las posibles de realizar a través de una interfaz reduce la riqueza de la relación misma. A su vez, los comandos de la interfaz digitalmente inspirada opacarían las condiciones de producción y las redes de poder que subyacen a estos nuevos espacios de interacción, enajenando a quienes interactúan de los marcos en los que se inscriben.

Luego, la diseñadora Claudia Nuñez Pacheco (U. Austral) presentó su proyecto de investigación experimental Felt Sense. Con esta indagación performativa, Nuñez apunta en dos direcciones; por un lado, intenta plasmar preguntas filosóficas en artefactos–pero sin la aspiración positivista de obtener respuestas definitivas. Por otro lado, desafía los límites que las lógicas que subyacen a las interfaces de mercado imponen a la mediatización de la experiencia humana. Para operacionalizar estos desafíos, la investigadora se propuso un imposible: transmitir una experiencia estética y somática, tan subjetiva como un momento feliz, a través de una instalación, diseñada como una interfaz inmersiva. Durante el proceso experimental, Nuñez corroboró la complejidad de su indagación al constatar el amplio rango de percepciones respecto de la experiencia de su interfaz, las que iban de la sensación de empatía total a la de rechazo exacerbado. Luego de narrar la experiencia de Felt Sense, Nuñez se pregunta si interfaces inmersivas como la descrita puede precipitar procesos autoreflexivos que confronten a las personas performativamente con sus propios sesgos, relacionados, por ejemplo, con identidades subalternas o socialmente estigmatizadas.


A continuación, el historiador Tomás Errázuriz (UAB) presentó una indagación de fuerte carácter autoetnográfico: la casa que por seis décadas habita su abuela en el centro de Santiago. Errázuriz inicia su exposición desplegando narrativa y visualmente la resiliencia que este inmueble ha demostrado. Más allá de consideraciones antropocéntricas, habitantes, equipamiento y vivienda se comprenden mutuamente, en un constante proceso de negociación y cuidados. Pareciera haber un acuerdo de resistencia al cambio entre la casa, las cosas y las personas, lo que le da al conjunto una suerte de metabolismo, el carácter de pequeño ecosistema. Este acuerdo se demostraría en los modos cotidianos de habitar y reparar o sanar esta casa-organismo, posibilitando pensar la mantención como una cuestión vinculado al “amor”, a objetos compositivos que persisten y resisten el paso del tiempo. La originalidad de esta casa-ecosistema, expuesta más allá de cualquier nostalgia historicista o demodé, es relevada mediante constantes comparaciones entre el modo de vida imperante hoy–obsolescencia programada, renovación material, innovación, y actualización tecnológica constante–con el de esa casa, cuyas partes demuestran una vitalidad y obstinación explicable mediante el afecto mutuo, el amor más que humano.
El sociólogo Sebastián Ureta (UAH) hizo un repaso sobre su proyecto de investigación “Nuestros Suelos”. El punto de partida es que, a pesar de su relevancia, la creciente contaminación de los suelos fértiles en Chile, especialmente la que proviene de la poderosa industria minera, permanece casi invisible si la comparamos con la difusión de otras formas de contaminación, como es la del agua o la del aire. Para esto, Ureta se concentra en la región de Atacama, donde conviven tradiciones agrícolas en retroceso y mineras en avance. Una primera pista para explicar por qué las personas se desentienden de la contaminación del suelo–de su propio suelo–sería primero la falta de instrumentos que visibilicen este asunto, y luego que los instrumentos de información recientemente incorporados no proponen medios de manejo que estén al alcance de quienes padecen la contaminación–los suelos y sus habitantes. Dicho de otra forma, el despliegue de los datos y las técnicas para enfrentar la contaminación no se corresponden con los recursos de sus destinatarios. Lo anterior se exacerba por la verticalidad burocrática, la que no promueve ninguna forma de participación ni de asociación entre los locales, sus recursos y modos de vida. El proyecto “Nuestros Suelos” apunta a la co-construcción de instrumentos de medición de bajo costo, a la producción colaborativa de datos y a la socialización de las interpretaciones. De esta manera, desafían la hegemonía de la ciencia para manejar los datos y el conocimiento subvirtiendo la dirección con que fluyen los datos: éstos alimentan y fortalecen el propio ecosistema bio-socio-técnico desde el que provienen. En el debate las interrogantes giraron en torno a los verdaderos impactos de estos dispositivos digitales en la transformación de las políticas, y sobre lo qué significa el proceso de recolección de datos más allá de las “evidencias” que proponen: ¿es una operación estadística-numérica simplemente, o incluye una experiencia sensorial? ¿De qué manera estos sensores son re-configurados con otras formas de sentir, que pueden provenir de personas, rocas o animales?
La artista visual Valentina Serrati (UC) presentó su video performance interactiva “3047: A room dark body”. Con esta puesta en escena, Serrati busca explorar y criticar algunas de las dicotomías deterministas dominantes en la investigación de la vida artificial y los desarrollos de inteligencia artificial. De esta manera conversa con su propia condición de Cyborg e interroga cómo deberían ser en el futuro nuestras formas de vida: desafiando los dualismos, performa y funde lo orgánico, lo artificial, lo virtual, lo real. Si bien el avatar proviene de la digitalización de su propio cuerpo, éste adquiere autonomía, entra en tensión con ella, lo que problematiza la supuesta descorporeización que predican muchos de los productores y promotores de las tecnologías digitales. En su performance, la artista se ata y codifica a un avatar digital, el que responde a sus movimientos mientras que, con sus reacciones, la obliga a adoptar ciertas posiciones, gestos y expresiones. Haciendo referencia explícita a la propuesta de Haraway de que las “historias que cuentan historias”, la narración de Serrati no se restringe a las personas, organismos o entidades narradores–o que son narradas–, sino que despliega un espacio relacional y compositivo, donde éstas están mutuamente contaminadas, haciéndose carne de la biotecnología, informática, ciberfeminismo, estudios científicos, curatorias museográficas, audiencias, entre otros campos.

Finalmente, Felipe Palma (UC) presentó el estado actual del proyecto de Diseño Cosmopolítico “Coexistencia y Afectividad Más que Humana: Sonido, Cocreación y Correspondencia Interespecies”, liderado por los investigadores Pablo Hermansen y Martín Tironi. Este proyecto, que reúne instituciones, saberes y políticas ontológicas, se propone en el mediano y largo plazo construir un espacio de correspondencia más que humano: esto es, lograr un entorno tecnológicamente asistido que, mediante la co-creación de sonidos, permita la co-creación de fricciones/acuerdos/equívocos entre modos modos de existencia heterogéneos. Palma, a partir de los primeros testeos de este proyecto especulativo, mostró brevemente los hitos de su proceso de desarrollo. Éste se inicia como el prototipado de un dispositivo de enriquecimiento ambiental para los chimpancés Judy y Gombe, habitantes del Zoológico Nacional de Chile. Concretamente, inició mostrando cómo, en el origen del proyecto, las decisiones y los avances trenzaron empatía con contexto de instalación, intuición creativa, afectividad y capacidad crítica, siendo las tres primeras las aproximaciones desequilibrantes, las que marcaron distancia respecto de investigaciones tradicionales análogas. Luego, compartió tres registros audiovisuales, los que muestran cómo ha cambiado la manera en que Judy y Gombe han interactuado con el instrumento sonoro. Finalmente, los resultados expuestos se abrieron al debate, especialmente en lo que respecta a las consideraciones éticas involucradas. ¿Estamos avanzando hacia la coexistencia? ¿es posible construir espacios de cocreación en el contexto de una institución como el zoológico, ejemplo paradigmático de dominación antropocéntrica? ¿qué tipo de subjetividades emergen?
En suma, los diferentes casos y proyectos de investigación y creación dialogaron en torno a cómo atender los enredos con entidades más-que-humanas (ya sea avatares computacionales, suelos, animales o interfaces) y los conflictos políticos y éticos que emergen de ello.